Tras la segunda jornada del juicio a los hermanos Sebastián y Germán Kiczka, Anibal Kovalski analizó la situación de Pedro Puerta.
El periodista Aníbal Kovalski aalizó la segunda jornada del juicio contra el diputado puertista Germán Kiczka y su hermano Sebastián. Se los acusa de tenencia, distribución y facilitación de Material de Abuso Sexual Infantil (MASI). Las autoridades resolvieron incorporar la declaración de la presunta víctima de abuso. Además, citarán a declarar al propulsor, protector y creador de Activar, Pedro Puerta, por su cercana relación con su par en la Legislatura.
En diálogo con Gustavo Añibarro, Kovalski habló de la estrategia que tomó la defensa de los Kiczka. Basado en dichos de Ramón Puerta en una entrevista a un medio nacional, alegaron que Sebastián tiene problemas psicológicos. A partir de allí, plantean una inimputabilidad y buscan despegar a su hermano Germán, que se autopercibe inocente y víctima de una persecución política.
La mirada de Kovalski sobre el caso kiczka
Al respecto, el periodista invitado dijo: “es un acting, sin lugar a dudas, porque no hay nada de espontáneo. Espontáneo hubiese sido, en un principio, si Germán Kiczka, por ejemplo, si él se considera inocente, que se presentara, no que se fugara”. Incluso, sostuvo que esa misma honorabilidad operó a favor de Kiczka: “se respetó su libertad y su inmunidad como diputado provincial hasta último momento, lo cual le permitió a él armar una estrategia de fuga”.
Sobre la idea de persecución política, Kovalski se mostró sarcástico: “Ese allanamiento se hizo en Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, República Dominicana, Colombia, Ecuador, Perú y Chile, en forma simultánea. Y es una investigación que se inició en los Estados Unidos”. E ironizó: “O sea, cuando Germán kiczka dice, soy un perseguido político… Bueno, lo está persiguiendo Joe Biden que estaba en ese momento”.
Complicaciones para Pedro Puerta
Por otro lado, hoy se supo que el diputado Pedro Puerta, que intentó desligarse del caso en todo momento, tiene la obligación de presentarse a declarar. Sobre el hijo de Ramón, el periodista dijo: “No se puede negar. Primero y principal, no se puede negar. Porque si no, el tribunal puede pedir el desafuero y mandar a detenerlo”. Además, recordó que “tiene la ventaja que lo puede hacer por escrito”.
Por su parte, Añibarro sostuvo que su posición es por demás incómoda, ya que “la ley tolera que los acusados mientan porque se están defendiendo, no quieren ir presos”. Y aclaró: “Pero el testigo tiene la obligación de decir la verdad porque puede ser procesado por falsos testimonios”.
A partir de esto, Kovalski recordó la polémica respecto de una anécdota que el propio Puerta contó en una radio, al aire. “Cuando él dijo que con un yuyito le ponés al mate y podés doblegar la voluntad de alguien”, rememoró y aseguró que debería estar imputado por ese delito.
Su padre, Ramón Puerta, también se encuentra en una posición sensible. Sobre Sebastián, afirmó conocerlo y aseguró que “perdido por las drogas, por las sustancias”. Todo, con el propósito de aclarar que “Germán no es Sebastián”. Casualmente, se trata de la misma caracterización que pretende ahora implantar la defensa, concluyó Kovalski.