La verdad sobre Carlos Arce

En momentos donde la cosa pública se desvirtúa por culpa de sus propios miembros, el esquema misionerista apuesta por una fórmula con vocación política y social para seguir conduciendo la provincia.

La oferta política de la renovación presentó a un genuino representante de la clase media posadeña como candidato a vicegobernador. Carlos Arce saltó de la actividad privada al IPS y ahora como candidato a la vicegobernación para acompañar a Oscar Herrera Ahuad, el elegido para ser la cabeza del proyecto misionerista los próximos cuatro años.

Dos hombres preocupados, con vocación de médicos que siempre trabajaron y ahora más, al servicio de los misioneros, dicen desde las usinas renovadoras.

La verdad es que Carlos Arce no viene del sistema, no integra el círculo rojo y no llegó por amiguismo, aunque su ingreso a la arena pública lo realizó de la mano del ex jefe de gabinete y hoy retirado de la política, Ricardo “Pelito” Escobar.

Las expectativas hacia su persona son muy grandes y también demuestra que en la Renovación nadie tiene el lugar asegurado si no trabaja en pos de la cercanía a la gente, que es la matriz madre del gobierno provincial.